Salud también necesita medallas

Salud también necesita medallas

Por: Diego Jirón Paredes (Especialista en Medicina del Deporte)

La actividad deportiva cuyo objetivo inicial es la promoción de salud se ha convertido en un verdadero fenómeno social y definir al deporte como una simple práctica física resulta limitado y distante a la realidad, por eso un fenómeno de esta magnitud debe influir inevitablemente en este campo “La Salud”, más aún cuando hoy se ha incrementado la esperanza de vida, pero también han aumentado los niveles de

Detrás de una actividad físico deportiva existen historias de pasión que hasta bordean la locura, historias de compromiso, disciplina, esfuerzo, perseverancia, entre otros méritos, y es que parece que nada puede detener a aquellos individuos que sacan lo mejor de sí mismos cuando quieren superar un reto y están suficientemente motivados para ello porque tienen deseos firmes de competir venciendo obstáculos demostrando su fuerza física, espiritual, mental hasta conseguir una medalla y alcanzar su objetivo.

En los últimos 100 años las ciencias de la actividad física, ejercicio y deporte han progresado ilimitadamente, hoy conocemos que el ejercicio influye en todos los aspectos de la biología humana, en sus mecanismos bioquímicos y moleculares por tanto como cualquier medicamento constituye un gran impacto científico desde la consulta médica, la práctica clínica y las políticas de salud en general.

En la actualidad existe evidencia indiscutible de que una mala condición física y el sedentarismo son causas importantes de múltiples patologías sobre todo de enfermedades crónicas no trasmisibles, como cardiopatías, accidente cerebrovascular, diabetes tipo 2, enfermedades respiratorias crónicas y varios tipos de cáncer, y el hecho de que una persona reconozca como necesaria la práctica de actividad física para la salud no constituye un factor decisivo para que se motive y la realice, el problema surge cuando el sedentarismo se prolonga en el tiempo y una persona no es consciente de aquello hasta que padece sus consecuencias directamente.

 Los programas de ejercicio físico regulares prescritos por un profesional para mejorar el rendimiento y en dosis ajustables se emplean cada vez más como tratamiento de elección y complemento en gran variedad de enfermedades eso es consecuencia de los beneficios documentados en la función cardíaca, la salud metabólica, la capacidad oxidativa muscular, la regulación de glucosa, los lípidos, la obesidad, la carga inflamatoria, la masa,  la fuerza muscular, el dolor articular, la movilidad, la depresión, la ansiedad, el envejecimiento y la función cognitiva, entre muchos otros.

 La prescripción del ejercicio es un procedimiento médico que requiere un diagnóstico previo y preciso de la capacidad física, es una herramienta terapéutica de la que se dispone para planificar un tratamiento, y, el prescriptor de ejercicio físico debe de ser un médico con conocimientos específicos en la materia al igual que quien trata un cáncer o una hernia.

 La falta de conocimiento en la prescripción de actividad física y ejercicio por profesionales de salud conlleva al empirismo de hacer ejercicio promoviendo inclusive el riesgo de más lesiones o patologías reales que se derivan de una mala práctica, por eso es importante considerar el grado de actividad física y evaluar cuidadosamente la dosis necesaria para cada paciente y cada enfermedad, antes, durante y luego del empleo de medicamentos, considerando la fuerte evidencia por ejemplo que mostro más eficacia entre actividad física y nutrición frente al tratamiento farmacológico de la diabetes, hipertensión, obesidad, osteoporosis, artropatías, etc., no obstante, para la evidencia científica el ejercicio sirve como modificador conductual y fisiológico positivo de cualquier proceso inclusive mórbido

 Pero ¿De qué medios disponen los médicos para recetar ejercicio si la educación sobre actividad física, farmacología, prescripción medica de ejercicio en el currículo de pregrado y estudios de especialización de posgrado es prácticamente inexistente, si las autoridades no reconocen a la Medicina del Deporte entre las especialidades que garanticen la prevención y fomento de la salud, si los congresos de actualización médica de las distintas especialidades no hacen parte entre sus conferencias de la prescripción del ejercicio en la patología, si no existen en unidades de atención primaria de salud pública profesionales calificados en prescripción de ejercicio, si no se apertura concursos de méritos y oposición para médicos de esta especialidad, si existen guías y manuales que lo recomiendan pero no existen profesionales que las dirijan, si incluso en instituciones deportivas y en programas sociales para combatir el sedentarismo se mide más cuanta gente se activa, que cuanta gente se encuentra saludable y se combate únicamente el sedentarismo y no se combate a la falta de capacidad física. ¿De qué medios disponen los médicos si no se está realizando investigación en esta herramienta terapéutica?

 Por ello y para conseguir victorias, triunfos sobre la enfermedad, las mismas historias de pasión previniendo y combatiendo enfermedades, mejorando los tratamientos médicos, evitando a toda costa el uso excesivo de medicamentos, disminuir la comercialización de la salud y obtener de esas medallas invaluables pero que hacen feliz y saludable a la gente Todos los médicos y el personal de salud como parte de un equipo multidisciplinario no solo deben aconsejar a sus pacientes que hagan ejercicio, deberían prescribirlo.

 ¿Porqué pues no contar con unidades de salud y hospitales libres de Inactividad física?  libres de mal estado y baja condición física?  vacunadas contra el sedentarismo? ¿Debidamente capacitadas para consejería y prescripción médica del ejercicio? 

 El ejercicio pues coincide con los objetivos de salud pública de tener menor costo y tratamiento fácilmente disponible, es un tratamiento comprobado y tiene un alto índice terapéutico en numerosas enfermedades y poco o ningún efecto adverso, es el único fármaco dicen los expertos con un efecto dosis-respuesta: en general, cuanto más cantidad de ejercicio se acumule a lo largo del día mejor mientras se haga con sentido común, razón suficiente para tenerlo en cuenta dentro del contexto de la prevención y en todo nivel.

 Ayudemos a sacar lo mejor de cada uno de nuestros pacientes, ayudemos a través de la actividad física y el ejercicio, con esfuerzo, perseverancia y compromiso a superar esos retos y ganar medallas frente a las enfermedades y a mantenernos correctamente motivados, ese es el verdadero camino hacia una mejor salud.

 

 

 

 

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Sebastián Estévez editor

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