El Colegio de Médicos de Pichincha expresa su profundo pesar y su firme rechazo ante el asesinato del Dr. Jandry Alexander Calderón Cedeño, médico rural, y del señor Sigifredo Nolger Zambrano Aveiga, conductor de ambulancia, ocurrido en Manabí mientras retornaban a Jama luego del traslado de un paciente.
Este hecho enluta al personal sanitario del Ecuador y obliga a revisar con urgencia las condiciones de seguridad en las que médicos rurales, equipos prehospitalarios y demás trabajadores de la salud cumplen sus funciones, especialmente en territorios afectados por la violencia y el crimen organizado.
La vocación de servicio no puede convertirse en una exposición injustificada al riesgo. Ningún profesional de la salud debería verse obligado a elegir entre cumplir su deber asistencial y proteger su vida.
El país dispone del protocolo interinstitucional Código Plata, creado para articular al Sistema Nacional de Salud con la Policía Nacional y el ECU 911 frente a incidentes violentos, incluyendo procedimientos para transporte de pacientes y operaciones sanitarias extramurales. Ante la gravedad de los hechos recientes, consideramos indispensable evaluar de manera inmediata su aplicación efectiva, sus resultados y las brechas de protección existentes en territorio.
POR ESTA RAZÓN, SOLICITAMOS Y EXIGIMOS A LAS AUTORIDADES COMPETENTES:
1. Protección prioritaria en zonas de alto riesgo. Implementar, con base en análisis territorial de riesgo, medidas de resguardo policial y rutas seguras para establecimientos de salud, ambulancias, brigadas y personal sanitario que opere en zonas con amenazas documentadas.
2. Evaluación y fortalecimiento urgente del Código Plata. Realizar una evaluación técnica de su implementación y actualizar los mecanismos preventivos, de alerta, coordinación y respuesta, con participación de los gremios profesionales y de las instituciones responsables de seguridad y salud.
3. Reubicación inmediata ante amenazas verificadas. Establecer un procedimiento ágil y confidencial para trasladar temporal o definitivamente a médicos rurales y otros trabajadores sanitarios sometidos a extorsión, amenazas o riesgo grave, evitando sanciones administrativas y garantizando la continuidad o reconocimiento de su período de servicio rural conforme corresponda.
4. Mesa técnica nacional de seguridad sanitaria. Convocar de forma urgente al Ministerio de Salud Pública, Ministerio del Interior, Policía Nacional, ECU 911 y Colegios Médicos Provinciales para definir medidas operativas, responsables, plazos e indicadores de cumplimiento.
5. Sistema de reporte y seguimiento. Implementar un registro nacional, seguro y confidencial de amenazas, agresiones, extorsiones y hechos violentos contra personal e infraestructura sanitaria, que permita identificar zonas críticas y orientar medidas preventivas.
El Colegio de Médicos de Pichincha reitera nuestras sentidas condolencias a las familias de las víctimas, a sus compañeros de trabajo y a toda la comunidad sanitaria de Manabí. Nuestra solidaridad se extiende a los médicos rurales y trabajadores de la salud que continúan atendiendo a la población en contextos de inseguridad. Nuestra institución mantendrá una vigilancia activa sobre las medidas que adopten las autoridades y promoverá acciones coordinadas para que el ejercicio de la medicina y la atención sanitaria se desarrollen con condiciones reales de seguridad.
La salud no puede ejercerse bajo amenaza.
proteger a quienes salvan vidas es una responsabilidad de todas las instituciones constitutivas del estado y la sociedad.
Quito, 16 de septiembre de 2026
COLEGIO DE MÉDICOS DE PICHINCHA