El organismo internacional llama a fortalecer la supervisión ética, la protección de datos y los derechos humanos frente al acelerado desarrollo de la inteligencia artificial aplicada a la salud.
Colegio de Médicos de Pichincha | Actualidad médica y científica
La inteligencia artificial (IA) está transformando la investigación médica, el diagnóstico, el análisis de información clínica y el desarrollo de nuevas tecnologías sanitarias. Sin embargo, su rápida expansión también plantea importantes desafíos éticos que requieren respuestas de las instituciones de salud, universidades, investigadores y organismos reguladores.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido que la investigación sanitaria relacionada con inteligencia artificial puede comprometer los derechos humanos, la privacidad de los pacientes y la equidad si no cuenta con mecanismos adecuados de revisión y supervisión ética.
La advertencia consta en el informe Artificial intelligence-related health research: ethics review and oversight, publicado el 21 de julio de 2026 y difundido mediante un comunicado institucional el 21 de septiembre.
Los principales riesgos identificados
La OMS señala que los mecanismos tradicionales de evaluación ética no siempre están preparados para responder a la complejidad de las nuevas investigaciones que utilizan inteligencia artificial.
Entre los desafíos más relevantes se encuentran la protección de los datos personales y clínicos, los sesgos algorítmicos que pueden generar resultados discriminatorios, la falta de transparencia en determinados sistemas automatizados y las dificultades para establecer responsabilidades cuando estas tecnologías producen resultados perjudiciales.
La investigación con IA puede involucrar grandes bases de datos, algoritmos desarrollados por empresas privadas y sistemas que evolucionan rápidamente, incluso después de su implementación.
Por ello, la evaluación ética no debería limitarse a la aprobación inicial de un protocolo, sino extenderse a las diferentes etapas de investigación, desarrollo, validación y aplicación de las herramientas tecnológicas.
Los comités de ética necesitan nuevas competencias
Uno de los aspectos centrales del informe es la necesidad de fortalecer las capacidades de los comités de ética de la investigación.
Sus integrantes deben disponer de conocimientos suficientes para evaluar cuestiones relacionadas con inteligencia artificial, seguridad informática, gobernanza de datos, funcionamiento de algoritmos y posibles consecuencias sociales de las tecnologías investigadas.
La OMS también reconoce que esta responsabilidad no puede recaer exclusivamente en los comités. Las universidades, instituciones sanitarias, organismos reguladores, financiadores y revistas científicas deben participar en la construcción de sistemas de supervisión responsables.
Un desafío para la investigación médica en Ecuador
Las recomendaciones adquieren especial importancia para Ecuador, donde la incorporación de herramientas de inteligencia artificial en actividades académicas, científicas y asistenciales plantea la necesidad de actualizar las competencias de investigadores y evaluadores.
La utilización de historias clínicas, imágenes diagnósticas, bases de datos epidemiológicas y modelos predictivos exige prestar particular atención a la confidencialidad, la calidad de los datos y los mecanismos de autorización y control.
En este contexto, resulta pertinente promover programas de formación en ética de la inteligencia artificial, fortalecer la revisión de protocolos de investigación y establecer mecanismos institucionales de evaluación de riesgos.
También es necesario evitar que la adopción de tecnologías desarrolladas en otros contextos reproduzca desigualdades o genere resultados poco representativos de las características de la población ecuatoriana.
Estas son líneas de acción que se desprenden de las recomendaciones generales de la OMS, no medidas específicas anunciadas para Ecuador.
La responsabilidad del médico frente a la inteligencia artificial
La incorporación de inteligencia artificial en la medicina no elimina la responsabilidad profesional ni sustituye la necesidad del juicio clínico.
Los médicos deben comprender las posibilidades y limitaciones de estas herramientas, interpretar críticamente sus resultados y reconocer los riesgos asociados con decisiones sustentadas en información automatizada.
La formación médica continua tendrá un papel fundamental para garantizar que los profesionales puedan utilizar estas tecnologías de manera segura, responsable y centrada en las necesidades de los pacientes.
Innovación tecnológica con responsabilidad ética
El avance de la inteligencia artificial representa una oportunidad para fortalecer la investigación científica y mejorar la atención sanitaria. Sin embargo, su desarrollo debe acompañarse de mecanismos que garanticen la seguridad, la transparencia, la equidad y el respeto a la dignidad humana.
La innovación tecnológica debe estar al servicio de la medicina y de los pacientes, y no por encima de los principios éticos que sustentan el ejercicio profesional.
El informe de la OMS constituye una oportunidad para impulsar el debate académico y profesional sobre la utilización responsable de la inteligencia artificial en Ecuador, así como para fortalecer la preparación de médicos, investigadores y comités de ética frente a los desafíos de la transformación digital en salud.
Fuentes de referencia