Día Del Médico Ecuatoriano: Las Tareas Del Gremio En 2026

Dia del medico ecuatoriano

Editorial

Cada 21 de febrero, al conmemorar el natalicio de Eugenio Espejo, no celebramos un nombre en los libros de historia. Celebramos la vigencia de un ideario: el del médico que piensa, que escribe, que cuestiona y que antepone el bien común al interés particular. Espejo fue médico, periodista y revolucionario; nos legó la convicción de que la medicina no puede ejercerse sin conciencia social ni independencia gremial. En su memoria, este 2026 nos interpela con pregun-tas incómodas: ¿estamos a la altura de su ejemplo?

¿Hemos sabido defender lo que construyeron generaciones anteriores?

Enfrentamos problemas que hace una década eran impensables. El desempleo y la precarización laboral golpean con crudeza a cientos de colegas recién formados, atrapados entre contratos ocasionales y remuneraciones que no cubren el costo de vivir. A esto se suma la superexplotación de los médicos residentes de posgrado, confundidos por conveniencia de las instituciones con estudiantes, cuando en
realidad sostienen el sistema de salud con jornadas extenuantes y sin derechos laborales plenos.

La Ley de Carrera Sanitaria y su reglamento, que tanto esfuerzo costó conquistar, han sido limitados en su aplicación. Su diseño excluye a quienes no cuentan con nombramientos definitivos, lo que significa que apenas el cuarenta por ciento de los profesionales podría certificarse y acceder al nuevo escalafón. Una ley que nació para incluir termina siendo, en los hechos, un instrumento de exclusión.

En lo institucional, padecemos una Federación Médica Ecuatoriana ilegal e ilegítima, capturada por intereses que no representan a las bases y que ha perdido toda capacidad de interlocución. Frente
a este panorama, las tareas gre miales para 2026 son claras y urgentes:

i) recuperar la legalidad y legitimidad de la FME; ii) fortalecer los procesos de certificación y recertificación profesional como herramienta de calidad y autonomía; iii) organizar a los médicos jóvenes, hoy dispersos y desprotegidos; iv) y democratizar nuestro propio Colegio mediante la creación de núcleos cantonales y asociaciones por lugar de trabajo, que confluyan en una Asamblea de Delegados o Directorio Ampliado donde tengan voz las sociedades científicas, las asociaciones, los asambleístas que se eligen cada dos años y los representantes electos de cada territorio (cantón o distrito).

No bastan los estatutos here dados. Necesitamos reformarlos para ampliar la afiliación y abrir las puertas a los jóvenes médicos y una nueva forma de hacer gremio: más democrática, más participativa, más cercana a quien día a día atiende pacientes en un consultorio, un hospital o un dispensario rural.

En el natalicio de Espejo, celebramos la memoria, pero sobre todo celebramos la decisión de
construir un gremio que vuelva a ser faro. La tarea está trazada. El momento es ahora.

Día Del Médico Ecuatoriano: Las Tareas Del Gremio En 2026
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